La aireación de un lago no es siempre absolutamente necesaria, pero sí muy conveniente y beneficiosa para la calidad de agua y para su mantenimiento.
Hay tres maneras básicas de airear un lago:

a) Mediante una cascada hecha en alguna parte del borde del lago. Esta opción es relativamente sencilla y económica, aunque requiere un buen diseño para mejorar la estética del lugar. La eficiencia para airear el lago de este sistema es muy baja.

b) Mediante chorros de agua lanzados al aire. Esta opción es sencilla pero más costosa. La eficiencia para airear el lago de este sistema es mediana. Se suelen usar equipos especiales importados, de uso continuo y muy confiables. También existe la posibilidad de la construcción de un sistema nacional de muy buena calidad y con garantías nacionales vigentes. Cuestan un 20/30% menos que los importados.

c) Mediante burbujas en el cuerpo de agua. (recomendado) Esta opción es sencilla, muy segura (no hay piezas móviles en el agua, ni electricidad), la más eficiente de todas. Su costo es intermedio. La eficiencia para airear este lago es la más alta de todas. Si se puede (cierta profundidad), siempre es más eficiente colocar aire en el agua (burbujas) que tirar agua al aire (chorros o fuentes). Se usan equipos de bajo nivel de ruido y se colocan bajo tierra por estética y ruidos. Se usan compresores libres de aceite y se consigue una burbuja de tamaño controlado para maximizar la eficiencia.
